Gracias por hacer posible Una Bailarina en el País de las Maravillas
Hay momentos que se preparan durante meses y, cuando por fin llegan, pasan en un suspiro. Una Bailarina en el País de las Maravillas ha sido uno de esos momentos que siempre llevaremos en el corazón: una noche construida con ilusión, trabajo, confianza y mucho cariño compartido.
Después de todo el proceso vivido, solo podemos decir gracias. Gracias a todas las personas que hicieron posible que este sueño subiera al escenario de L'Auditori de Cornellà y se convirtiera en una experiencia tan especial para nuestras alumnas, sus familias y todo el equipo de la escuela.

El corazón del proyecto
Nuestro primer agradecimiento es para nuestras alumnas. Su esfuerzo, su confianza y su ilusión son el verdadero motor de todo lo que hacemos. Cada ensayo, cada repetición, cada duda superada y cada mirada cómplice antes de salir a escena formaron parte de un camino que culminó en una noche llena de emoción.
Un espectáculo de fin de curso no es solo una muestra de coreografías. Es una vivencia completa: aprender a trabajar en grupo, sostener la presencia escénica, cuidar los detalles, escuchar la música desde otro lugar y descubrir que la danza también crea recuerdos que permanecen.
Un equipo docente que acompaña todo el año
Gracias a Belu Oliveira, Alexandra Ferrie, Ani Sargsyan y Carolina Rubio por acompañar a nuestras alumnas durante todo el curso y por regalarnos unas actuaciones maravillosas.
Cada profesora aporta una mirada, una sensibilidad y una forma de guiar el proceso. Detrás de cada grupo que sube al escenario hay muchas horas de clase, correcciones, ensayos, paciencia y confianza. Esa continuidad es la que permite que cada alumna llegue al teatro sintiéndose parte de algo más grande.
La chispa de una historia
Este viaje al País de las Maravillas nació de una idea muy especial. Gracias a María Teresa Samuel, porque su relato fue la chispa que encendió el proyecto y la inspiración que nos permitió imaginar una obra donde la danza, la fantasía y la emoción pudieran convivir sobre el escenario.
Como contamos en la presentación de Una Bailarina en el País de las Maravillas, queríamos que cada coreografía abriera una puerta dentro de una historia común. Ver esa idea tomar forma con nuestras alumnas fue uno de los regalos más bonitos de este curso.
Dirección artística, música y personajes
Gracias a Óscar Flores por su dirección artística, su sensibilidad y su enorme dedicación. Gracias por creer en esta idea, cuidarla desde dentro y transformarla en un espectáculo que superó nuestras expectativas.
Gracias también a Omar Kattan y a su grupo por acompañarnos como artistas invitados y llenar el escenario con la fuerza de la música en directo. La presencia de la percusión en vivo dio al espectáculo una energía muy especial, conectando a intérpretes y público desde el primer instante.
Y gracias a Claudia Rosich y Arpana Singh por dar vida a Alicia y a su reflejo, y por guiarnos con tanta sensibilidad a través de esta historia. Su interpretación ayudó a unir las distintas escenas y a sostener el hilo narrativo de este viaje.
Un teatro lleno y un público entregado
Gracias al público por llenar el teatro, emocionarse con nosotras y demostrar, una vez más, que merece la pena seguir soñando en grande.
Para una escuela de danza, ver a las familias, amistades y personas cercanas acompañando a las alumnas desde la butaca es algo profundamente valioso. El escenario se vive de otra manera cuando al otro lado hay una sala llena de apoyo, escucha y emoción compartida.
Cada detalle cuenta
Gracias a JuanD, Tribal Dance TV y al equipo técnico de L'Auditori de Cornellà por cuidar cada detalle con tanta profesionalidad.
La fotografía, el vídeo, la iluminación, el sonido, la coordinación técnica y la atención en el teatro forman parte de aquello que el público quizá no siempre ve, pero que permite que todo suceda con fluidez. Un espectáculo así necesita muchas manos trabajando en la misma dirección.
Más que bailar
Después de más de doce años de camino, seguimos creyendo que la danza es mucho más que bailar. Es crear recuerdos, compartir emociones y ofrecer a nuestras alumnas experiencias que las acompañarán siempre.
Una Bailarina en el País de las Maravillas ya forma parte de nuestra historia. Gracias por haber estado ahí, por formar parte de este viaje y por seguir creyendo con nosotras en la fuerza de la danza.
Si al ver este espectáculo sentiste que te gustaría vivir una experiencia así desde dentro, estaremos encantados de acompañarte. Cada curso es una nueva oportunidad para aprender, crecer en escena y formar parte de un proyecto compartido. Puedes contactar con nosotros para conocer nuestras clases y empezar a preparar el camino hacia el próximo espectáculo.